La Mente Correcta, es la parte de nuestra Mente separada  que escucha al Espíritu Santo- la Voz del perdón y la razón- y elije seguirla en vez de al ego, y así poder regresar a la Mente Una que somos.

Conviene aclarar,  que el Curso de Milagros está dirigido al Tomador de decisiones, que es la parte de la Mente que está dividida entre la Mente errada del Ego y la del Espíritu Santo (2ª división de la Mente en la metafísica del curso). El Curso no va dirigido al personaje que creemos ser en este mundo. Por esto, cuando alguien lee el Curso de Milagros, puede pensar que va dirigido al cuerpo físico que nos creemos que somos (el personaje) , con lo cual no entendemos el Curso y aparece el famoso conflicto de niveles, ya que pretendemos que el curso cambie o mejore las experiencias que vivimos aquí, mientras que el curso lo que trata es de sanar la Mente. Como dice el curso:

“No trates, por lo tanto, de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él” (T.21.In.1:7)”

RELACIONES SANTAS 

Hemos visto en la sección anterior, que  el ego, mediante la proyección de nuestra culpa inconsciente en nuestras relaciones personales, consigue perpetuarse  y nos mantiene presos en este mundo de culpa, miedo y muerte. Podríamos imaginar la culpabilidad como un iceberg, donde la parte pequeñita que vemos en la imagen sería la culpa sanada que hemos hecho consciente, y la parte inmensa, la que está escondida bajo el mar y no vemos, sería nuestra culpa inconsciente. 

CULPA INCONSCIENTE

CULPA INCONSCIENTE

El Espíritu Santo, muy astútamente, utiliza las proyecciones de  culpabilidad del ego que analizamos en la sección anterior, y ahora, mediante Sus lecciones de perdón de nuestras relaciones personales, consigue deshacer nuestra culpabilidad inconsciente. Cuando sale parte de nuestra culpa inconsciente a la luz, nosotros, mediante el perdón verdadero, permitimos que el Espíritu Santo sane dicha culpa. Conforme va sanando la culpa inconsciente, al final , la parte del iceberg que se tornará inmensa será la que está sobre el mar, en lugar de ahora, que la inmensa parte está escondida bajo el mar en nuestro inconsciente. Una vez ya no hay ninguna culpabilidad inconsciente en nosotros, despertamos del sueño y regresamos a Dios.

Hay que decir aquí, que el Curso de Milagros no nos pide que sacrifiquemos nada en este mundo. No nos dice que renunciemos a nuestras relaciones especiales, pero lo que sí nos pide es que, mediante el perdón, las transformemos en lo que llama RELACIONES SANTAS. 

El Espíritu Santo no quiere privarte de tus relaciones especiales, sino transformarlas. Y lo único que esto significa es que Él reinstaurará en ella la funcion que Dios les asignó.” (T-17.IV.2-3:4)”

El Espíritu Santo , usa las distintas experiencias y situaciones que comprenden nuestra vida y las utiliza como parte del Currículo que nos establece  para quitarnos la culpa inconsciente. Nuestra vida por tanto se convierte en un aula de clases donde todo lo que vivimos son las lecciones del perdón que nos establece el Espíritu Santo, para así despertar del sueño y retornar a nuestro Hogar en Dios. Por tanto, nuestro único propósito en la vida no es ser un futbolista, médico, abogado, padre, hijo, etc, sino que nuestro propósito en la vida se convierte únicamente en practicar el perdón para ir eliminando nuestra culpabilidad inconsciente.

Inversión de CAUSA Y EFECTO: A diferencia de lo comentado sobre causa y efecto en la mente errónea del Ego, donde decíamos que la causa de todos los efectos que yo sentía como rabia, miedo, ira, etc  era debido a agentes externos en el mundo (otras personas o situaciones del mundo), ahora, en la Mente correcta, la CAUSA de los efectos que percibo está en mi mente y no en el mundo exterior. Si yo siento por ejemplo miedo, la causa del miedo está en mi mente, y el efecto que percibo es una situación que yo proyecto en el mundo como por ejemplo en la que pierdo mi puesto de trabajo. 

Por tanto, la causa de todo está en mi mente, y es la creencia en pensar que estoy separado de Dios, y los efectos son el mundo que percibo, que es un mundo de miedo,  culpa y  muerte.

Por tanto, hay que bendecir y estar muy agradecido sobre todo a las personas y situaciones que más nos alteran (políticos, jefes de trabajo, compañeros de trabajo, parejas, etc), ya que gracias a ellos podemos observar en nosotros la culpabilidad inconsciente que teníamos escondida y que sale de dentro de nosotros, la cual proyectamos sobre ellos. Luego hay que bendecirlos, ya que gracias a ellos, puede salir esta culpabilidad y la podemos entonces perdonar y sanar así la mente para poder despertar del sueño y regresar a Dios.

“Así pues, todo aquel que aparentemente te tienta a sentir ira representa tu salvador de la prisión de la muerte. Por lo tanto debes estarle agradecido en lugar de querer infligirle dolor” (Libro de ejercicios, Leccion 192. 9-6:7)

PASOS DEL PERDÓN

1º  Al haber comprendido la metafísica del Curso, ahora reconozco que el problema no está en ti, sino en mí. La culpa no está en ti, sino en mi, la cual estoy proyectando sobre ti. (Asunción de responsabilidad). Deshacemos la ira proyectada al admitir que el problema no está fuera de mi.   

2º Hay que mirar nuestra propia culpa y todos los sentimientos de odio que tenemos hacia nosotros mismos y hacia otros y entregárselos al Espíritu Santo o Jesús.

3º Corrección. Este paso lo hace el Espíritu Santo o Jesús. Necesitamos ayuda externa para poder deshacer la culpa.

 

Hemos dicho, que nosotros, como tomadores de decisiones ,tenemos una parte de nuestra mente que responde al Ego y otra al Espíritu Santo. A nivel práctico, estar en la mente correcta del Espíritu Santo significa ser observadores junto con Jesús o el Espíritu Santo de nuestra mentalidad errónea del Ego, y por tanto observar sin juzgar todos nuestros pensamientos de juicio y culpa, y todas nuestras emociones y sentimientos de odio que tenemos en nuestras vidas en este mundo. Esto es lo que el Curso llama “mirar por encima del campo de batalla”.

Ahora nos convertimos en observadores de nosotros mismos en compañía de Jesús o el Espíritu Santo. Observar al ego hace que empecemos a desidentificarnos de él lo cual va deshaciéndolo. Conforme se va deshaciendo el ego, se van eliminando los “obstáculos al amor” que dice el curso, y ya aparece nuestra verdadera realidad , que es puro Amor. Y esto es la esencia del Perdón. 

“El perdón, en cambio, es tranquilo y sosegado, y no hace nada…. Simplemente observa, espera y no juzga…” UCDM L-pII.1.4:1,3)

“Nadie puede escapar de las ilusiones a menos que las examine, pues no examinarlas es la manera de protegerlas. (…) Estamos listos para examinar más detenidamente el sistema de pensamiento del ego porque juntos disponemos de la lámpara que lo desvanecerá (…). (…) debemos primero examinarla para poder así ver más allá de ella, ya que le has otorgado realidad.(T.11.V.1.1,3,5)

“Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él. No es necesario que busques lo que es verdad, pero sí es necesario que busques todo lo que es falso. (T.16.IV.6.1-2)”

 

EL VERDADERO PERDÓN Y LA VISIÓN  DEL ESPÍRITU SANTO

Con lo visto anteriormente, llegamos a la conclusión del Verdadero Perdón, donde todo el mundo es inocente en este mundo. El Verdadero perdón es saber que no hay nada que perdonar.  Las personas no somos el “personaje” que representamos en este mundo. Más allá de nuestro personaje, nuestra verdadera identidad es Espíritu Puro, el Hijo De Dios. Puro e inocente.

Un gran ejemplo de pensamiento de perdón verdadero es este sacado del libro La Desaparación del Universo de Gary Renard:

“Si yo pienso que tú (persona, cosa o situación ) eres culpable por lo que me has hecho, pero debido a que ahora soy consciente que te he proyectado yo, entonces el culpable soy yo. Pero como  la separación de Dios nunca ocurrió  y todo es una ilusión-sueño de la Mente, entonces yo me perdono a mi y a ti por lo que no hemos hecho”

Visión del Espíritu Santo 

Ante los ojos del Espíritu Santo, cada ataque que percibimos en un hermano, no es más que un pedido de ayuda o un pedido de amor, ya que si la persona sintiera amor nunca podría atacar. El ataque es una expresión de que la persona no se siente amada y por lo tanto es un pedido de amor.

De acuerdo con el Espíritu Santo sólo existen dos juicios que podemos hacer acerca de alguien o de algo en el mundo. Es, o una expresión del amor, o una petición de amor (A juicio del ego, esto sería un ataque para el)

Si alguien me expresa amor, lógicamente le responderé con amor, y por el contrario si alguien me está pidiendo amor, lógicamente también le respondería dándole amor. Por tanto, si ves que todo es una expresión de amor o una petición de amor, siempre reaccionarás de la misma forma: Con Amor.

No somos responsables de lo que hacen otras personas, pero en cambio sí somos responsables de cómo reaccionamos a lo que otras personas hacen, de cómo percibimos lo que otras personas hacen. (asunción de responsabilidad). Tú no tienes que estar de acuerdo con lo que dice o hace otra persona, pero en el segundo en que experimentas una respuesta personal de ira, juicio o crítica, SIEMPRE se debe a que has visto algo en la otra persona lo que has negado en ti.

Luego, independientemente de cualquier error que podamos ver en un hermano, nunca percibiremos un ataque por parte de él, sino que veremos una PETICIÓN DE AMOR-AYUDA, con lo cual nosotros siempre miraremos mas allá del velo y veremos en él la faz de Cristo que es, pasando por alto sus errores. 

A nivel práctico supongamos lo siguiente:

Si un agresor me ataca, reconozco que no hay nada que perdonar, ya que veo que este agresor está bajo la influencia de su mente errada o inconsciencia, en lugar de estar bajo la influencia de su Mente correcta. No se justifica la agresión a nivel de la forma , pero veo “más allá del velo”, y reconozco que aquí  solo hay un pedido de amor inconsciente por parte del agresor y una oportunidad para extender amor por mi parte. Por lo tanto no hay nada ni nadie a quien “perdonar. El “personaje” que comete esta agresión no es Quien realmente Es, ya que su verdadero Ser es  Espíritu Puro, totalmente puro e inocente, es el Hijo de Dios”. 

Aunque parezca radical, pero en esto no hay ambigüedades en el Curso, podríamos afirmar sin duda que,  por ejemplo Jesus y Hitler son exactamente iguales e inocentes; la diferencia era que Jesús estaba despierto y bajo la influencia del Espíritu Santo, y Hitler estaba dormido e inconsciente bajo la influencia de su mente errada. Pero ambos, en su esencia  son el mismo Hijo de Dios, puro e inocente. Repito, estamos hablamos de contenido (mente). En el contenido ambos son perfectos e iguales., en la forma (personaje en el mundo) lógicamente, no eran igual, ya que uno cometía atrocidades y otro no. 

Jesús lo dice en el texto:  Yo soy exactamente igual que tú. La única diferencia es que desperté antes.

“Mi mente será siempre como la tuya porque fuimos creados iguales” (Texto, Cap. 5, II.9-1:2)

IMPORTANCIA DE SENTIRNOS ACOMPAÑADOS POR JESUS O EL ESPÍRITU SANTO

El curso, nos recalca una y otra vez, que siempre debemos saber que estamos acompañados por Jesús o El Espíritu Santo. El curso es simple, pero nadie dice que sea sencillo. En nuestra vida estamos siempre acostumbrados a evadir nuestros sentimientos negativos. Cuando nos surge un sentimiento negativo, preferimos irnos a ver la televisión, o hacer cualquier cosa o actividad para evadirnos y así  evitar sentirnos así.  El practicar el Curso de Milagros, es difícil, ya que tenemos que enfrentarnos a todos nuestros sentimientos de culpa y odio y mirarlos de frente. Esto sería muy complicado si no somos conscientes de que estamos acompañados por nuestro Maestro divino.

Hay estupendos pasajes del texto como éste de abajo, que para mí es maravilloso, el cual nos expresa claramente lo que es el perdón en sí y donde nos indica que no estamos solos en esto, y que este proceso lo hacemos en compañía del Maestro Jesús o del Espíritu Santo.

“Nadie puede escapar de las ilusiones a menos que las examine, pues no examinarlas es la manera de protegerlas. No hay necesi­dad de sentirse amedrentado por ellas, pues no son peligrosas. Estamos listos para examinar más detenidamente el sistema de pensamiento del ego porque juntos disponemos de la lámpara que lo desvanecerá, y, puesto que te has dado cuenta de que no lo deseas, debes estar listo para ello. Mantengámonos muy calma­dos al hacer esto, pues lo único que estamos haciendo es bus­cando honestamente la verdad. La “dinámica” del ego será nuestra lección por algún tiempo, pues debemos primero exami­narla para poder así ver más allá de ella, ya que le has otorgado realidad. Juntos desvaneceremos calmadamente este error, y después miraremos más allá de él hacia la verdad” (T.11.V.1)”

Por tanto, El curso de Milagros, es un libro, muy religioso también. El Verdadero Perdón no tendría sentido para nosotros si no supiéramos que hay un Dios que nos ama y nos dice que somos totalmente invulnerables e inocentes  y nada ni nadie puede hacernos daño. Aparte, El Verdadero perdón es imposible sin el Espíritu Santo o Jesús, ya que no somos nosotros quienes perdonamos. Nosotros simplemente tomamos la decisión de permitir al Espíritu Santo o Jesús que lo haga.

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