Me gustaría comentaros este párrafo del texto del Curso de Milagros. 

 

¡Cuan infantil es la insolente maniobra de querer defender tu inocencia descargando tu culpabilidad fuera de ti mismo, aunque sin deshacerte de ella!. No es fácil percibir tal ironía cuando lo que tus ojos ven a tu alrededor son sus graves consecuencias, más no su frívola causa. Sin causa, sus efectos parecen ser tristes y graves. Sin embargo no son más que consecuencias. Su causa, en cambio, es lo que no es consecuencia de nada, al no ser más que una farsa. (T-27.VIII.8:4)

 

Si el curso no nos hiciera tomar conciencia de que todo este “mundo” que estamos viviendo en la Tierra no es más que un sueño, una ilusión,  ciertamente sería aterrador e imperdonable todo lo que pasa en el mundo. Vemos asesinatos, traiciones, violaciones, guerras, gente muriéndose de hambre, catástrofes, etc. Todo esto sería lo que dice el párrafo acerca las “graves consecuencias ” que percibimos en el mundo. Pero nos insta a darnos cuenta de que esto que percibimos no es nada, no tiene causa de nada, y es sólo un efecto de una causa irreal en la mente. Son efectos, como dice el curso,  de una “causa frívola”, un sueño de separación irreal de la mente. Por tanto, una vez tomamos conciencia de esto, entonces podemos ser capaces de ver que todo lo que sucede en el mundo, no es nada, ya que no tiene causa de nada. Es irreal, por mucho que lo percibamos muy real para nosotros. Estamos dentro de una alucinación. Sin tener claro esto, jamás podríamos practicar el verdadero perdón que enseña el curso , y por tanto sería imposible perdonar e imperdonable este mundo que vemos. Pero no es Real. 

Nosotros, como personas,  por la noche, podemos soñar las atrocidades más aberrantes que podamos imaginar, pero una vez despertamos por la mañana y nos damos cuenta que todo es un sueño, automáticamente vemos que aquello no tenía la más mínima consecuencia para nosotros. Imaginad que dentro de nuestro propio sueño por la noche, pudiéramos estar “despiertos” (a veces podemos en nuestros sueños) y saber que estamos soñando. Pues bien, si  nos damos cuenta que estamos soñando, cualquier cosa que viéramos en nuestro sueño (muertes, catástrofes, asesinatos, etc) no nos afectaría porque sabríamos que estamos en la cama soñando. Nos podríamos reír , ya que sabemos que no es real y que mañana cuando suene el despertador ya todo eso tan “grave” que estaba soñando se olvidará. Pues bien, es lo mismo que nos está queriendo decir Jesús en este párrafo. Que tenemos que estar por encima del “campo de batalla”, y estar despiertos y conscientes en este mundo de que todo lo que vemos no es más que un sueño, y por tanto no nos puede afectar en nada a nuestra realidad. Lógicamente, esto es difícil de experimentarlo mientras nos percibimos en este mundo, pero de ahí la práctica que nos da el curso para que poco a poco , con nuestro entrenamiento mental podamos ir tomando más y más conciencia de que todo esto es una mera ilusión y que nadie ni nada va a sufrir daño alguno en nuestra realidad en el Cielo.

Felizmente, este mundo es una ilusión, y no hay consecuencias de nada. Nadie es culpable de nada. Cuando todos despertemos veremos que simplemente todo ha sido un mal sueño.

 

Os transcribo también unos comentarios de Ken Wapnick acerca de este párrafo. Es de su libro “El final de nuestra Huida al amor”:

Nuestras vidas se fabricaron para ser muy serias como individuos y sociedades. La “frívola causa” es la separación o el pecado. “No es fácil percibir tal broma”, en otras palabras, ver el mundo o tu vida personal como una comedia , cuando alrededor tuyo contemplas las “graves consecuencias” de la vida en un cuerpo. En África millones de personas están muriendo de Sida y de hambre; millones más en todo el mundo están sufriendo a causa de las bombas que les caen encima, o a causa del cáncer, de terremotos devastadores, de tsunamis y de otros desastres naturales, o de no tener dinero suficiente para pagar las mensualidades de la hipoteca. Esas son “graves consecuencias”, y Jesús está diciendo que “no es fácil percibir la broma”- sentarse en el patio de butacas y ver esto como un argumento desenfadado- , cuando tus ojos están viendo cuerpos que mueren, personas que actúan de las maneras más crueles e inconcebibles, tanto individual como colectivamente. Es muy difícil mirar todo eso y darse cuenta de que es una comedia, porque tus ojos solo están viendo las “graves consecuencias”. Vemos sufrir el cuerpo de un ser amado, sintiendo sus “graves consecuencias”, solo porque no reconocemos la “frívola causa”, lo cual significa que no nos damos cuenta de que se trata de un sueño. Una vez más , este es el efecto de haber separado la realidad de las apariencias. 

Un Curso de milagros nos dice que todo este sufrimiento es una ilusión y, por consiguiente, sería tonto darle poder sobre nuestras mentes. Por eso utiliza palabras como “risa” y “broma”. 

Es muy difícil afrontar los sucesos del mundo  y sonreir. Esto ciertamente no quiere decir que debamos ser simplones con respecto a ello o reírnos burlonamente, sino que podamos aprender a desear aprender a recibir cada día con la dulce sonrisa de Jesús. 

 

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